El pebre es lo primero que sale a la mesa y lo último que queda en el pote. Con pan amasado caliente mientras se espera la carne, no hay nada mejor.
Y hacerlo bien toma quince minutos.
Los ingredientes
- 3 tomates maduros
- 1 cebolla mediana
- 1 atado de cilantro
- 2 dientes de ajo
- 1 ají verde chileno (o al gusto)
- Jugo de medio limón
- 3 cucharadas de aceite
- Sal
El truco de la cebolla
Acá está lo que separa un pebre correcto de uno memorable.
Pica la cebolla bien fina y sumérgela en agua caliente unos minutos antes de mezclarla con el resto. Después escurrela bien.
Eso le quita el picor agresivo y el aliento que deja, sin quitarle el sabor. Es un paso que toma tres minutos y que la mayoría de la gente se salta.
Preparación
1. Pica todo bien fino. Tomate en cubitos pequeños, cebolla fina, cilantro picado (los tallos también, tienen mucho sabor), ajo molido, ají sin semillas si no quieres que pique tanto.
2. Trata la cebolla como explicamos arriba.
3. Mezcla todo en un bol. Agrega aceite, jugo de limón y sal.
4. Déjalo reposar mínimo 30 minutos. Este paso no es opcional. El pebre recién hecho sabe a ingredientes sueltos; el pebre reposado sabe a pebre.
Variantes que valen la pena
Pebre con cebollín en vez de cebolla: más suave, más fresco.
Pebre molido: se muele todo en mortero hasta hacer una pasta. Más antiguo, más intenso, ideal para untar.
Con más ají: el ají cacho de cabra picado o en pasta le da otro nivel. Cuidado, que sube rápido.
Cuánto hacer
Para 10 personas, la receta de arriba justo. Si va a estar toda la tarde en la mesa acompañando pan, sopaipillas y carne, dobla las cantidades.
El pebre no se guarda bien más de dos días — el tomate empieza a soltar agua y la textura se pierde. Mejor hacer justo.
Con qué va
Pan amasado, sopaipillas, la carne del asado, choripán, papas cocidas. En una mesa dieciochera bien puesta, el pebre está en todas partes.